|
La Calidad como Motor de Crecimiento y Liderazgo
|
|
Las exigencias de un mundo globalizado, del cual Chile no es ajeno, nos obligan a extremar la aplicación de Sistemas de Calidad al interior de nuestras empresas. Sin embargo la aplicación de estos Sistemas debe ser compatible con las metas de rentabilidad de las empresas. En este sentido la Marca de Conformidad con Norma o Sello de Calidad es un ejemplo de cómo es posible conciliar los objetivos de calidad con los de rentabilidad.
La experiencia demuestra que las empresas que logran alcanzar un adecuado equilibrio entre calidad y rentabilidad, logran rápidamente cimentar su posición en el mercado nacional y como un paso natural se abren a penetrar nuevos mercados en otros países. En este nuevo desafío la calidad no es solo un elemento que permite conquistar nuevos mercados y clientes sino que es además la forma de superar barreras para - arancelarias en el plano técnico.
Desde la perspectiva del comprador, la calidad es el factor básico de decisión frente a un número de productos y servicios que hoy crece en forma explosiva.
Pareciera importante recordar entonces, que cuando se menciona el término "calidad", por lo general lo asociamos con productos o servicios que satisfacen, e incluso superan nuestras expectativas. Dichas expectativas se definen en función del uso que se le pretende dar al producto o servicio y su respectivo precio de venta. Cuando un producto mejora nuestras expectativas, en ambos sentidos, estamos hablando de calidad. Es decir, se trata de una cualidad cuya valoración dependerá de lo que se perciba.
La aplicación de un Sistema de Calidad eficiente y efectivo, supone el control sistemático del mismo y para ello se debe contar con un adecuado mecanismo de medición. Un buen sistema de medición de los costos de la no calidad, permitirá evaluar de manera objetiva si han tenido éxito las tanto las acciones correctivas como las preventivas que se hayan implantado como consecuencia de un proyecto de mejoramiento. Asimismo, el sistema de medición ayuda a determinar si el programa de calidad esta ayudando a incrementar la rentabilidad de la empresa.
Si los esfuerzos han sido exitosos no solo se debe tendrá un cliente más contento y un mejor posicionamiento en el mercado, sino que la organización debería haber reducido las áreas o acciones que no aportan valor agregado. Siempre debemos recordar que la información que genera la medición de los costos de la no calidad, indica donde existen oportunidades de mejora. Si la alta gerencia, como resultado de la medición no propicia y apoya el inicio de una investigación para estudiar sus causas e implantar las acciones correctivas para que desaparezca la no conformidad, jamas se reducirán los costos de la no calidad.
|
|