El origen de la ISO 14000 se entronca profundamente en la historia ambiental europea, la que ha logrado en cierta medida unificar una posición de “requisitos mínimos”, para permitir que evolucionen las empresas de una posición defensiva a una posición activa, la que da mayores garantías y esperanzas de lograr cumplimiento de metas ambientales concretas asociadas al desarrollo sustentable.
Se entiende por posición defensiva a la que adquiere una empresa que adopta la actitud de eludir en todo lo posible cualquier clase de actuación ambiental, haciéndose cargo únicamente de aquello que le resulte imposible evitar. Esta actitud acaba derivando en problemas y costos económicos para la empresa.
La postura activa en cambio, o más bien dicho proactiva, es la de aquella empresa que integra la gestión ambiental dentro de la filosofía empresarial. De esta manera, se pueden plantear los temas ambientales incluso como una reducción de los costos derivados del consumo excesivo de energía, materia prima y agua, entre otros.
La norma ISO 14001, “Requisitos para la Implementación de un Sistema de Gestión Medioambiental”, ha sido elaborada por el comité ISO/TC 207 de la Organización Internacional de Estandarización (ISO, su nombre, no su sigla), fue aprobada en Julio de 1996, transpuesta en octubre como norma europea EN-ISO14001, publicada en España en Noviembre y homologada en Chile, como Norma Chilena por el INN.
Ha sido declarada Norma Chilena Oficial de la República por Resolución N° 389, de fecha 18 de Agosto de 1997, del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción, publicada en el Diario Oficial N° 35.857 del 02 de Septiembre de 1997.
La denominación ISO de la serie 14000 corresponde a un estándar internacional de certificación de sistemas de gestión ambiental, es de carácter voluntario y se caracteriza principalmente por tres pilares:
Prevención de la contaminación. Mejoramiento continuo. Cumplimiento con la legalidad ambiental del país donde se aplica.
Estos tres pilares deben estar incluídos a nivel de compromiso, en la política ambiental de la empresa que decida certificar, aparte de sus principios corporativos y otras declaraciones que se pueden incluir en forma voluntaria y que “conecta” esta política específica con la planificación estratégica de la empresa.
Es importante destacar que lo “internacional” en este proceso se puede traducir como un listado de requerimientos mínimos, no significa que incorpora “mayores” exigencias legales, más bien podría decirse que incorpora “menores” exigencias legales que los aplicables en este ámbito en cada país. Esto se visualiza claramente en cada país europeo que posee sus propias normas ambientales para la gestión ambiental en las empresas, tales como Alemania, Irlanda, Francia, Inglaterra y otros.
Por ejemplo, la legalidad ambiental chilena incorpora el medio ambiente socioeconómico como parte del “medio ambiente”, la ISO 14000, no incorpora en el listado sugerido de aspectos ambientales, los posibles impactos en este medio. Eso sí, permite agregar objetivos y metas de carácter voluntario o adicionales a los que se incluyen en su alcance.
Es también de menor alcance legal ambiental, en cuanto a que sólo aplica la legalidad que corresponde desde el punto de vista ISO y en este sentido se puede interpretar el alcance que se da en la Norma ISO 14000 a lo que correspondería en Chile al medio ambiente natural, (en particular al medio ambiente físico: aire, agua, suelos, la gestión de residuos, el uso de materias primas, agua y energía y otras cuestiones ambientales, locales y comunitarias) el cual es externo al perímetro industrial, así toda la legalidad chilena de ambiente laboral, tampoco se cubre en sus contenidos, salvo en aquellas partes del ambiente laboral donde exista una clara ligazón con la contaminación “fuera” del recinto, como podría ser el caso del nivel de material particulado en ambiente laboral debido a emisiones de fuentes fugitivas u otras que impacten en zonas más allá del perímetro industrial y otros casos semejantes.
La ISO 14000, pone su atención en el inventario de los factores que podrían causar la contaminación, más que en la evaluación de impacto ambiental de sus contaminantes, a estos factores se les denomina “Aspectos Ambientales”, término curioso que obliga en buena medida a estudiar, debatir y profundizar acerca de su significado.
En el terreno del “medioambiente” es mas fácil comprender conceptos como caudal de gases, emisión de riles, acumulación de residuos sólidos, conceptos que tienen sus alcances de orden técnico, que en algunos casos logran niveles de especificidad bastante complejo, pero que aún así, son de uso más frecuente en el léxico industrial. Los aspectos ambientales corresponden a un concepto nuevo.
Es bien sabido por todos que prevenir es mejor que curar, en atención a esto, el punto simplificador en esta vía “preventiva” de la ISO 14000, consiste en que se trabaja tanto sobre aquello que genera los contaminantes como en aquello que podría generar eventos con resultantes de contaminación, tales como la acumulación y/o manejo inadecuada de materias primas o materiales peligrosos, el consumo de agua y energía, los que podrían derivar en derrame o en un incendio, en vez de trabajar en evaluar impactos de estos contaminantes emitidos, tanto por la vía sólida, gaseosa, líquida.
El párrafo anterior es principal, puesto que hace grandes diferencias a la hora de evaluar costos, manejar tiempos, definir y comprometer presupuestos y por supuesto, a la hora de evaluar resultados. Es mas económico realizar un levantamiento de causas de contaminación estimando sus posibles impactos, que estudiar los impactos de estos contaminantes. Es también más eficiente programar acciones de reducción de la contaminación a partir del listado de aspectos que a partir de estudios de impactos, se puede comenzar antes y con una significativa reducción de costos en estudios.
Se puede lograr invertir una gran cantidad de recursos en estudiar y simular impactos, sin embargo no por eso una industria reduce necesariamente su impacto ambiental o su contaminación.
Con una cantidad de recursos bastante menor, la industria levanta el inventario de todo aquello que o bien contamina o bien podría contaminar, se ordena con una jerarquía objetivizada de acuerdo a su realidad, y se programa su reducción. Se evalúa el cumplimiento del programa mediante la proposión de metas concretas y cuantificables incluso en algunos casos con la ayuda de indicadores o medidas indirectas, tales como el consumo de un cierto combustible.
El ciclo se completa mediante la revisión anual de cumplimiento, lo que deriva a su vez en acciones correctivas en el caso de incumplimientos, observaciones o no conformidades y en la proposición de nuevas metas, lo que da sentido al mejoramiento contínuo mencionado como uno de los pilares del proceso.
Se debe destacar que el sólo cumplimiento legal de los alcances de la ISO 14000 por sí solo no es suficiente logro para certificar. Se debe proponer planes de trabajo con metas que efectivamente muestren avance de mejoramiento, año tras año, de manera que adoptar esta certificación supone un compromiso continuo de mejoramiento, con acciones y presupuesto reales, los que se deben poder demostrar objetivamente. Para esto, la Certificación ISO14000 supone pasar conforme las auditorías de seguimiento mediante la demostración objetiva de logros, me refiero con esto a demostrar mediante documentos, conocidos con el nombre de registros, que se ha logrado reducir/mejorar las cantidades o conceptos comprometidas y asociadas a los aspectos ambientales.
Es también muy importante destacar que el proceso de Certificación en ISO 14000, no se debe enfocar como un subcontrato, sino más bien como trabajo propio, pero de toda la organización. Participa en el proceso activamente desde el gerente general, en la aprobación de la política, asignación de presupuesto, autoriza el programa de trabajo, con sus metas y objetivos, realiza la revisión gerencial, como también el personal técnico directamente involucrado, y todas las personas de la organización, debiéndose entender como trabajo de equipo, donde todos deben aportar. El compromiso gerencial en el proceso es más que significativo, donde se debe recomendar mantener un solo discurso frente a la organización.
Las etapas de capacitación, entrenamiento, difusión o sensibilización son fundamentales para lograr el compromiso de las personas de la organización, deben ser periódicas para reforzar también en forma continua, algo que se ha incluído dentro del plan estratégico de la empresa, desde el momento que se redacta una nueva política para la compañía, la política ambiental, si bien hoy se avanza a la integración de políticas específicas, tales como calidad y medioambiente, o seguridad y medioambiente.
Desde un punto de vista práctico, comprender que todas las personas entiendan el proceso en el que se ha embarcado la empresa es fundamental, porque la mayoría de las veces, es en el nivel operativo más simple donde se producen quizás no los mayores pero quizás si, los más frecuentes eventos de contaminación. Por lo tanto es en este segmento donde también existe la mayor posibilidad de conseguir logros importantes de reducción de contaminación con muy bajo presupuesto, solo modificando hábitos de conducta industrial que se han mantenido por décadas.
Se debe aprovechar el hecho de que la ISO 14000 es mas “comprensible” por las personas de menor calificación profesional, si se le compara con el caso de la calidad. Todas las personas tienen una idea, aunque sea a su manera de qué es “medioambiente”, “ecología”, “contaminar”, y otros conceptos semejantes. Las personas que trabajen en el proceso más activamente podrán aprovechar el hecho adicional que muchas veces los hijos de sus trabajadores ya incorporan estos temas en sus colegios o liceos.
El proceso más dificultoso asociado, sin duda es la implantación del sistema, lo que comúnmente toma un plazo de 18 meses (año y medio), posteriormente corresponde que se realicen las etapas de preauditoría y auditoría de certificación propiamente tales.
Finalmente, debo destacar que ISO 14000, es válido como estándar, tanto para una PYME como para una gran empresa del rubro de las empresas productivas como también de las empresas proveedoras de servicios, existiendo hoy en nuestro país la posibilidad de acceder a herramientas de cofinanciamiento para apoyar la instalación de estos procesos en empresas PYMES, tales como el instrumento PROFO de la Corfo. Dependiendo del tamaño de la empresa y la complejidad de sus procesos se diseña una instalación, a la medida, de manera que los presupuestos no tienen que ser necesariamente grandes.
Frente a la consulta de muchos industriales, en cuanto a qué se puede ganar logrando esta certificación, la respuesta es larga en conveniencias, pero también dependerá de cuando la respondemos, si la respondemos hoy y solo por mencionar algunos beneficios, se diría: ventaja competitiva, mejor posicionamiento, acceso a nuevos mercados, actitud proactiva con el medioambiente y con la comunidad, disminución de costos de fiscalización, reducción de gasto operacional, disminución de la presión sobre recursos naturales, si en cambio respondemos esta pregunta a más largo plazo quizás el beneficio más importante a nivel empresarial será el de seguir existiendo en el mercado junto con haber ganado la apuesta de que el desarrollo sustentable sí es posible, con todo lo que ello significa.
Alfonso Olea Gouët SERVICIOS MEDIOAMBIENTALES CESMEC LTDA.
|